Britney Quas no soñó para sí misma. Soñó para su hermana. Había una promesa que su hermana había hecho con su padrastro, un capítulo sin terminar, una herida que no había cerrado del todo. Britney sabía que ese viaje no era solo unas vacaciones.
Era lo único que podía ayudar a su hermana a sanar, a seguir adelante y a encontrar finalmente la paz después de una temporada de dolor real.
El sueño era simple en la superficie. Un viaje. Dos hermanas. Pero por dentro cargaba el peso completo del amor, la pérdida y la esperanza de que una experiencia compartida pudiera cambiarlo todo.
"Agradezco profundamente este regalo, esta oportunidad, esta posibilidad de que mi hermana vuelva a ser feliz."
Cuando el programa Dreamweaver lo hizo posible, Britney lloró. Sus jefes aún lo sienten cuando ella habla de ello. Ese es el tipo de momento que no se desvanece, porque nunca se trató realmente de un destino. Se trató de estar presente para alguien que amas cuando más te necesita.
Para Britney, One Park Financial no solo cumplió un sueño. Le dio a su hermana la oportunidad de volver a ser feliz. Y eso la hizo querer más: más felicidad, más éxito, más momentos por los que vale la pena luchar.