Curtis había estado trabajando hacia este momento desde los 15 años. Un sueño tan simple y tan personal: un cuarto listo y esperando para su bebé. Pero la vida tenía otros planes. Cuando su hijo nació y pasó 10 días hospitalizado, cada dólar que habían ahorrado fue a lo que más importaba en ese momento. El cuarto tendría que esperar.
Esa es la realidad que enfrentan muchas familias jóvenes. No es falta de amor, ni falta de esfuerzo, sino un momento inesperado que cambia todos los planes que habías hecho. Curtis y su esposa habían dado todo lo que tenían por su hijo. El sueño de darle un verdadero comienzo, un cuarto propio, se sentía más lejano que nunca.
Entonces llegó el programa Dreamweaver.
"Mi esposa y yo simplemente nos despertamos, nos miramos y dijimos que sí. Fue una sensación que ni siquiera puedo describir."
Esa mañana, esa mirada entre dos padres que habían pasado tanto juntos, lo dijo todo. Después de años de trabajar, ahorrar y esperar, por fin algo había salido a su favor. One Park Financial y el programa Dreamweaver le dieron a Curtis y su familia la oportunidad de terminar lo que la vida había interrumpido, y de darle a su hijo el comienzo que merecía.
Para Curtis, esto nunca fue solo sobre un cuarto. Fue sobre demostrarse a sí mismo que todo lo que había trabajado desde adolescente valió la pena. Y así fue.